Hermosillo, Sonora, julio 23 de 2016.- Al ingerir bebidas alcohólicas ocurre un aumento en la producción de insulina en el organismo, llamada hiperinsulinemia, por lo que la persona tiende a comer más para poder controlarla.  

La Secretaría de Salud informa que después de una intoxicación causada en el organismo por la ingesta de una dosis excesiva de alcohol, es decir, de la resaca, junto con una serie de síntomas que aparecen al día siguiente, el paciente tiene mucho apetito.  

Se presenta una disminución del rendimiento laboral porque bajan las habilidades visuales-espaciales y capacidad cognitiva, debido a los síntomas que la caracterizan, tales como dolor de cabeza, fatiga, visión borrosa, entre otros.  

El dolor de cabeza, común en todas las personas que sufren resaca, es el resultado de la dilatación de los vasos sanguíneos, la disminución de glucosa en sangre y el efecto que producen algunas sustancias vasodilatadoras en el organismo, como la tiamina e histamina, así como por la deshidratación.  

La mejor forma para prevenir la cruda es no consumir bebidas alcohólicas, o en su defecto, beber muy poco, sobre todo no mezclar el alcohol con agua, ya que acelera el proceso de absorción y hace que el alcohol entre más rápido a la sangre.  

Además no se debe de combinar el alcohol con bebidas con cafeína, debido a que los efectos excitantes anulan los relajantes del alcohol, por lo que la persona puede seguir consumiendo más sin darse cuenta de su estado.  

Combinar alcohol con cafeína es fatal para la salud, ya que el resultado que se tiene es una intoxicación grave que puede llevar a la pérdida de la consciencia y en algunos casos, puede causar la muerte.