Hermosillo, Sonora, noviembre 04 de 2017.- Ante el inicio de la temporada de frío, la Secretaría de Salud reitera el llamado a la población a aplicarse la vacuna para evitar se presenten casos de este padecimiento.

Son los niños menores de 6 años, adultos mayores de 60 y mujeres embarazadas, así como fumadores, personas obesas, personas con diabetes mellitus, hipertensión o algún tipo de enfermedad crónica, los grupos de riesgo.

En la semana epidemiológica No. 43, del 22 al 28 de octubre de 2017, al igual que en el mismo periodo del 2016, no hubo eventos asociados a la temporada de frío (EATF); en esa temporada registraron un total de 65, de los cuales 61 (94%) se recuperaron satisfactoriamente y 4 (6%) fallecieron.

Nogales concentró el 63% (41) de los EATF de esa temporada, Benjamín Hill (7), Cananea (6), Agua Prieta (8), Naco, Magdalena y Hermosillo (1 EATF cada uno); el grupo de edad más afectado fue el de 25 a 44 años, con 17 (26%) casos.

Las defunciones del 2016 ocurrieron: 3 en residentes de Agua Prieta, por hipotermia en una recién nacida, intoxicación por gas en una mujer de 25 años y por quemaduras en un hombre de 63 años; y 1 en Benjamín Hill por intoxicación por monóxido de carbono en un menor de 5 años de edad.

El acumulado de EATF de la temporada de frío 2016-2017 es 14% menor a la del 2015-2016 con registro de 75 (65 casos, 10 defunciones).

La vacuna contra la influenza previene la enfermedad o minimiza sus efectos, evitando situaciones de riesgo para la vida, actualmente hay 758 mil 218 dosis que se aplicarán de manera gratuita en las Instituciones de Salud de la entidad.

La influenza es un padecimiento agudo, cuya duración oscila entre 3 y 7 días, dependiendo de la severidad; si una persona presenta fiebre, tos seca, catarro acuoso, dolor de cabeza, dolor de garganta, malestar general y fatiga, debe acudir de inmediato a su unidad de salud para que le hagan pruebas de laboratorio y reciba manejo médico.

Recomendaciones en temporada de frío:

•         Prestar mayor atención a niños, adultos mayores, enfermos crónicos e indigentes.

•         Vestir ropa gruesa y calzado cerrado, cubriendo todo el cuerpo.

•         Almacenar agua, alimentos, cobijas, productos de aseo personal, botiquín, radio de baterías e insumos para la calefacción.

•         Consumir verduras, frutas ricas en Vitamina C y abundantes líquidos. El consumo de alimentos calientes aumenta la producción de calor en el cuerpo, y estos pueden ser líquidos y sólidos.

•         Si requieres utilizar chimeneas, calentadores u hornillas verifica que exista ventilación adecuada para evitar intoxicaciones, quemaduras o incendios.

•         Revisar que estén en buen estado los aparatos de calefacción, sin fugas o instalaciones eléctricas en mal estado que puedan provocar algún accidente.

•         En el caso del uso de calefactores es recomendable tener dentro de la habitación una tela húmeda o un recipiente con agua, esto evitará la resequedad de las vías respiratorias.

•         Mantener una buena ventilación en las habitaciones ya que los calefactores de gas emiten monóxido de carbono, al igual que los que usan leña que preferentemente no se deben usar.

•         Tener identificados los albergues más cercanos.