Hermosillo, Sonora, agosto 31 de 2018.- Luego de las recientes precipitaciones que se han registrado en diversos puntos del Estado, la Secretaría de Salud hace un llamado a limpiar los patios y a realizar en sus hogares la estrategia de lavar, tapar, voltear y tirar los recipientes que pudieran actuar como criaderos del mosco.

 

Gerardo Álvarez Hernández, Director General de Promoción a la Salud y Prevención de Enfermedades, indicó que para evitar picaduras por el mosquito se recomienda vestir pantalones y usar ropa que cubra los brazos, en caso de ser necesario, usar repelentes para moscos a base de DEET, que son los autorizados para su venta pública.

 

Así mismo, el funcionario estatal resaltó que Sonora tiene poco más de nueves meses sin casos de dengue; el último caso confirmado ocurrió en la semana 45 del 2017, hecho que ocurre por primera vez en los últimos 15 años.

 

Agregó que en cuanto a chikungunya, se tienen más de dos años sin casos de la enfermedad, el último se presentó en la semana epidemiológica 26 del 2016; respecto a zika confirmaron tres casos en el Estado, por lo que se acumulan nueve en lo que va del año.

 

“No debemos bajar la guardia con la limpieza de hogares y patios y debemos continuar con las acciones de lava, tapa, voltea y tira para evitar los criaderos del mosco Aedes Aegypti, ya que lo debemos hacer todo el año”, comentó.

 

Sobre los padecimientos relacionados con las altas temperaturas, Álvarez Hernández señaló que no se debe esperar a tener sed para tomar líquidos y tratar de consumir por lo menos dos litros de agua al día.

 

Se debe evitar la exposición solar en las horas de mayor radiación, es decir, entre las 11:00 y las 17:00 horas, pero si no se puede hacer, dijo, usar siempre bloqueador solar; además de elegir las primeras horas del día para llevar a cabo las actividades al aire libre y las deportivas.

 

Las recomendaciones son: vestir ropa ligera, holgada y de colores claros, que cubra la piel de la exposición frecuente al Sol, así como utilizar sombrero o sombrilla para protegerse de los rayos solares.

 

Si se presenta diarrea o alguna sospecha de deshidratación o efectos asociados al calor, añadió, se debe acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana y evitar automedicarse.

 

“Esta semana se confirmaron siete eventos asociados a la temporada de calor, con lo que se acumulan 189; se trata de cinco deshidrataciones y dos golpes de calor, no se presentaron defunciones, por lo que se mantiene el acumulado de 13 fallecimientos en lo que va del año”, informó.

 

Con respecto a fiebre manchada expresó que todas las personas pueden presentarla eventualmente, pero las complicaciones y resultados fatales son más comunes en grupos vulnerables, sin embargo, puede curarse si el antibiótico específico, doxiciclina, se administra en los tres primeros días de iniciados los síntomas.

 

Debe observarse y tener en cuenta la presencia de fiebre, dolor de cabeza y malestar general, con el antecedente de historia de contacto con garrapatas, refirió, es suficiente para sospechar de la enfermedad, y ante ello es importante acudir al médico.

 

“Esta semana se confirmaron cuatro casos de fiebre manchada, por lo que se acumulan 53 casos durante el año, además, dijo, esta semana no ocurrieron defunciones, por lo que se mantiene el acumulado de 22 fallecimientos”, finalizó.

 

PARA TOMAR EN CUENTA

Entre los síntomas más importantes que pueden indicar que una persona está sufriendo eventos adversos por exponerse a calor ambiental, están:

•         Mareo.

•         Sudoración excesiva al principio, después, falta de sudor.

•         Enrojecimiento y sequedad de la piel.

•         Comportamiento inadecuado, ejemplo: comenzar a quitarse la ropa sin importar el lugar, como consecuencia de deterioro neurológico.

•         Aceleración del ritmo cardíaco, con latido del corazón débil.

•         Dolor de cabeza.

•         Crisis convulsivas.

 

Signos de mayor severidad, conocidos como de alarma, que requieren atención médica inmediata, son:

•         Piel que se siente caliente y seca, pero no sudorosa.

•         Confusión o pérdida del conocimiento.

•         Vómitos frecuentes.

•         Falta de aire o problemas para respirar.