Hermosillo, Sonora, febrero 10 de 2019.- Los síntomas que presenta un niño que está desarrollando cáncer pueden confundirse con otras enfermedades, pues son muy comunes, por lo que la Secretaría de Salud en el Estado señala la importancia de acudir con un médico ante signos que persistan por más de dos semanas.

 

Gilberto Cobarruvias Espinoza, jefe del servicio de oncología del Hospital Infantil del Estado de Sonora (HIES), explicó que los menores con cáncer, pueden presentar por tiempos prolongados fiebre, dolor en las extremidades superiores e inferiores, pérdida de peso, palidez, sudoración nocturna, falta de apetito y estado anímico.

 

Ante esta situación, señaló que los padres y madres de familia deben tomarle importancia a éstos síntomas, no automedicar a los niños y acudir al médico de primer contacto o al pediatra para su valoración.

 

“Es importante enfatizar que el cáncer infantil evoluciona de manera mucho más rápida que en los adultos, de hecho, puede diseminarse por todo el organismo del menor entre cuatro a ocho semanas”, puntualizó.

 

Debido a que el cáncer infantil no se puede prevenir, agregó, la mejor forma de poder curarlo efectivamente es la detección temprana, por lo que se debe estar muy alerta ante los signos y síntomas que persistan prolongadamente.

 

El cáncer en los niños puede curarse, mencionó, sobre todo si se detecta a tiempo, aunque en etapas tardías puede superarse igualmente, pero se tienen más posibilidades si es encontrado a tiempo.

 

La diferencia radica, concluyó, en que el tratamiento que se utiliza en etapas tempranas de cáncer infantil es más tranquilo, con menos toxicidad y secuelas, mientras que en etapas más avanzadas es más intensivo, con mayores complicaciones que pudiera desarrollar el paciente.